Budapest, la joya de Europa

Buda y Pest, se unen dando lugar a una de las grandes joyas de Europa: Budapest. Budapest es una ciudad que enamora a todo aquel que la visita, todos sabemos que la capital húngara tiene un nosequé que la hace tan especial que enamora a todo aquel que la visita. 

En el siguiente post te cuento las 25 que no te puedes perder por nada del mundo en tu visita en la capital húngara!

Nosotras estuvimos 3 días enteros, y creo que fue perfecto, ni demasiado ni demasiado poco, así que aquí te dejo las actividades que hicimos. 

El primer lugar imprescindible es el parlamento de Hungría (1) , te dejará boquiabierto tanto de día como de noche cuando lo iluminan. Es el edificio representativo de Budapest, y con razón, porque es realmente impresionante. Se construyó durante los años 1885 y 1902, tomando como inspiración el palacio Westminster de Londres. Si quieres visitarlo por dentro, te recomiendo que reserves las entradas antes, se agotan muy rápido! A cada hora en punto tienes el cambio de guardia, también es original verlo. Para ver el iluminado por la noche, te recomiendo el puente de Margit, hay una parada del tranvía 4 y 6 que te deja justo en frente, y la verdad fue precioso verlo desde ese sitio privilegiado. 

Coge el funicular y sube hasta el Castillo de Buda (2) , desde donde tienes una vista preciosa de Pest. Es uno de los edificios más emblemáticos, donde vivió la familia real húngara. Ahora se ha convertido en una biblioteca y alberga también el museo de Historia de Budapest. La zona de alrededor es preciosa, tiene callejones mágicos. Se puede subir también a pie, es un recorrido que merece la pena. Desde el Castillo de Buda tienes que llegar hasta el Bastión de los Pescadores (3) desde donde se tienen las visitas por excelencia de Budapest y su parlamento. Tiene ese nombre en honor a los pescadores, quienes defendieron esa parte de la ciudad durante la edad media. (Consejo: desde ahí arriba tienes la mejor panorámica del Parlamento!)  Justo al lado, tienes otra de las actividades imprescindibles: subir a la torre de la campana de la Iglesia de Matías (4) , la más famosa de Budapest. Tiene unos azulejos preciosos en el tejado.

Cuando bajes (o subas) del castillo tienes que pasear obligatoriamente por el Puente de las Cadenas (5) y cruzarlo, es el puente más antiguo de Budapest y para mi gusto, uno de los más bonitos del mundo, desde ahí tienes una vista increíble sobre el Danubio. La versión que hay hoy es una reconstrucción, porque el original quedó destruido durante la II Guerra mundial. Cuando sigas el paseo, llegarás hasta el puente Elizabeth, en el que encontrarás una de las cosas más impactantes de buda, los zapatos del Danubio (6) Sobrecogerte al pasar por el monumento de los Zapatos, compuesto por 60 pares, construidos en honor a los judíos fusilados y lanzados al Danubio en ese mismo punto del río por los nazis, es otra de las cosas que tenéis que hacer. 

Otro de los imperdibles es conseguir salir del laberinto del Castillo de Buda (7). Éste se formó por la erosión de las aguas termales en las rocas y anteriormente servía como hospital. Son 1200 metros de túneles misteriosos. Apunta que te cuento un secreto! a partir de las 18h de la tarde el Laberinto del Castillo de Buda se puede recorrer con una lámpara de aceite, para hacerlo todavía más mágico. 

Budapest está situado encima de una placa tectónica, lo que hace que haya numerosos puntos en los que el agua sale caliente.  que además al ser aguas termales, poseen infinidad de propiedades súper beneficiosas para la salud y para la piel. Tomarse un baño termal en la piscina exterior del Balneario Széchenyi (8) O Géelert es otro de los básicos de Budapest. Nosotras nos decantamos por el Széchenyi, uno de los más famosos. Los baños se encuentran en Pest, no muy lejos de la Plaza de los Héroes. Para llegar lo mejor subirse al bus número 72 o tomar la línea 1 (amarilla) del Metro Millenium (M1) llegando hasta la estación “Széchenyi Fürdo”.

Durante el segundo día, nosotras visitamos los baños por la tarde, más que nada para no ir todo el día mojadas y con la ropa húmeda a cuestas. Así que antes (o después) visita a Plaza de los Héroes (9). Tiene estatuas de los líderes de las siete tribus fundadoras de Hungría. Son tan grandes que te harán sentir extremadamente pequeño.

Pasea por el Parque “Városliget” (10) el parque principal de la Ciudad. Si te apetece en el parque puedes alquilar barcas por 6 euros. Es algo diferente y divertido. Lo mejor que hay dentro del parque es el Castillo Vajdahunyad (11), no puedes dejar de visitarlo, es uno de los sitios más chulos! Cuenta la leyenda que está inspirado en el castillo de Dracula (el de Transilvania). Dentro del Castillo tienes que encontrar la Estatua del Anónimo en el Parque de la Ciudad, dicen que si tocas el bolígrafo que tiene tendrás inspiración para toda tu vida.

Como sabéis, Hungría fue uno de los países de Europa que más sufrió las consecuencias de la segunda Guerra Mundial. Los nazis también dejaron su huella en esta ciudad, y exterminaron a miles de judíos. El ghetto de los judíos de Budapest (la cifra se sitúa cerca de 200000 judíos que tenían que vivir en condiciones infrahumanas. Piérdete por el barrio de los judíos (12) para que sientas la barbarie en tu piel. Otra cosa esencial que hacer en Budapest, tienes que entrar en La Gran Sinagoga de Budapest, la segunda más grande del mundo después de la de Nueva York. Se construyó entre el año 1854 y 1859 y tienes que verla, es preciosa (Nosotras no entramos, solamente la vimos por fuera). 

(13) La cúpula de san Esteban, es el templo religioso más grande de Budapest, con una cúpula que roza los 96 metros (como los del Parlamento) y que se impone en todas las panorámicas de la ciudad. Dedicada a San Esteban, I Rey de Hungría entre los años 1000 y 1038, custodia “la santa diestra” del monarca, una mano incorrupta que es objeto de veneración por parte de muchos húngaros devotos. La Basílica es un edificio de estilo neoclásico capaz de albergar a cerca de 9000 fieles en su interior, lo que da muestra de la importancia que se le quiso conferir cuando se construyó a mediados del Siglo XIX. La entrada a la iglesia son 200 HUF (que además son voluntarios), pero lo que tenéis que hacer obligatoriamente es subir a la cúpula, nos costó unos 3 euros precio estudiante, pero tienes unas vistas preciosas de todo Buda. 

Tienes que parar a merendar un pastel en la Pastelería Gerbaud (14), la más famosa de Budapest. Decían que acudía Sisí, es una de las cafeteras más elegantes que hay en Budapest y Tomarte un dulce y un café en el New York Café (15) del hotel Boscolo Budapest, una de las cafeterías más bonitas que existe en el mundo. Seamos sinceros, también es una de las más caras, pero es un capricho que tienes que darte, son de los mejores pasteles de Europa (7 € la porción). 

Por la noche, tenéis que visitar los restaurantes de Godzu Udvar (16) un hervidero de gente por las noches. Es una zona con una gran oferta gastronómica, tienes restaurantes de todo tipo, encontrarás desde comida húngara a restaurantes chinos, japoneses, españoles… Por supuesto, tenéis que comer el plato húngaro por excelencia: el Gulash. uno de los mejores restaurantes es el Hungarikum Bistro. El gulash es un guisado de carne, que se acompaña con patatas y verduras, ojo! tiene también pimentón picante.

Otro de los básicos a la hora de comer es (17) un auténtico lángos, una especie de pizza hecha con pasta de patata y otros ingredientes, en algún puesto callejero o en el mercado central (18) otra de las paradas imprescindibles (ojo! los domingos está cerrado). Sabéis que soy muy fan de los mercados, pero me parece la mejor manera de respirar la esencia de una ciudad, los olores, los colores, y la gente local se reúnen todos los días en el mercado central, además el edificio en sí ya es precioso. Para los fans del Macdonalds, dicen que en Budapest está uno de los más bonitos del mundo. El de la estación de trenes de Nyugati (19) comerse una hamburguesa en un sitio así sabe diferente. 

Después de cenar, tenéis que ir a tomar un pálinka en un “ruin-bar” como el Szimpla Kert  (20) cuenta Lonely Planet que es el segundo mejor bar del mundo y le doy la razón). Los bares ruina están situados en locales ruinosos con una decoración un poco cutre, pero con mucho ambiente y encanto. Son edificios en ruinas que se han remodelado y son espacios bastante mainstream. El ayuntamiento los alquila a precios muy bajos, y los jóvenes los restauran colgando en sus paredes cualquier tipo de objeto, es súper gracioso porque además tienen salas temáticas con todos los objetos antiguos, digno de visitar. 

Una de las joyas escondidas de Budapest: la Biblioteca Metropolitana Ervin Szabó (21) . Uno de los grandes descubrimientos para mi fue este palacio, que hoy en día funciona como biblioteca. Tiene varias salas de techos altos, lamparas majestuosas, y elegantes mesas, sillas y sillones.. La sala mas bonita es la de las escalera de madera, un lujo poder sentarte en uno de sus sillones al lado de la chimenea. Creo que este es de esos sitios que hay que ver en Budapest pero que es poco conocido por los turistas.

21. Pasear y relajarse por Isla Margarita (22) situada en el Danubio, entre Buda y Pest. Es un buen sitio para relajarse y hacer un picnic. Pero yo te recomiendo que sobretodo veas atardecer en la isla, para mi fue una de las cosas más bonitas. Justo coincide con la encendida de luces del parlamento, te dejará sin palabras.

Pasear por La Avenida Andrássy (23), Patrimonio de la Humanidad, llena de casas y palacios con bonitas fachadas. Aquí también se encuentra el edificio de la ópera, (23)  y la casa del terror (24)  una visita necesaria si te gusta la historia, pero muy conmovedora). Es la calle principal de la ciudad, llena de tiendas y restaurantes, no te la puedes perder. 

Si os sobra tiempo, podéis hacer alguna excursión a los pueblos más cercanos, visitar otro balneario o mi propuesta: el mercado de segunda mano Ecseri Flea Market (25), es un must. Si te encantan las gangas, tienes de todo a precios de risa, ropa, joyas y hasta objetos impensables, eso sí, usa tus dotes del regateo que por ser turista siempre te pedirán un poco más! 


Después de esos cuatro días podemos afirmar que nos marchamos a casa enamoradas de Budapest, y que efectivamente, tiene algo especial que hará que siempre quieres volver. Gracias Buda y Pest por uniros formando esta maravilla de ciudad.  

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