De voluntariado en Filipinas

Amiguis, estoy de vuelta!


Después de un mes viajando por Filipinas acabo de aterrizar en Barcelona y todavía me dura la depresión post voluntariado. Me habéis preguntado vía instagram muchísimo sobre la experiencia, opiniones, qué es lo que hacíamos exactamente, y si vale la pena o no. Pues bien, en este post os cuento todo lo que me habéis preguntado! 


Empiezo por explicaros la fundación en la que estuvimos haciendo el voluntariado y después responderé a la ronda de preguntas! 

Kalipay Negrense Foundation, Inc. es una fundación sin ánimo de lucro que ayuda a niños con riesgo de exclusión social: es decir ayuda a niños sin hogar, abandonados, desnutridos, abusados física y sexualmente, o niños que han sido víctimas del trabajo infantil y de la trata de personas de la zona de Negros Occidental.  Kalipay se ocupa de proporcionar a estos niños una educación de calidad, brindándoles refugio, atención médica y el asesoramiento psicológico necesario para que tengan una niñez feliz y se conviertan en personas adultas responsables.

Tenía pensado hacer un post contando la experiencia, pero ya que las preguntas han sido tan completas creo que os podréis hacer una idea más clara de todo si el post se basa en responderlas, así que ahí vamos!

¿Cómo era un día normal allí? ¿Qué haces exactamente allí?

La rutina en Kalipay era, sin duda, muy diferente a un día en España. El despertador sonaba a las 5.30, (sí, chiquis, un poco bastante duro!) ya que los niños tienen que rezar y hacer ejercicio todas las mañanas. Filipinas es un país muy caluroso y entre las 9 y las 16 de la tarde es difícil estar en el exterior. El desayuno se servía a las 7, y los voluntarios teníamos que desayunar con ellos, aprovechando el tiempo que podíamos compartir ya que después se iban al colegio. 




Mientras los niños están en el cole, teníamos que ayudar con las tareas propias de la casa y del mantenimiento de la fundación: recoger el desayuno, preparar la comida, lavar la ropa y ayudar en las tareas del jardín y del huerto, (si, en la fundación tenían un huerto propio bastante bio en el que plantaban sus propias frutas y hortalizas que después servían para alimentar a los niños, pudiendo de esta forma ahorrar dinero en la cesta de la compra!).

Una vez acabadas las tareas disponíamos de media hora, en la que solíamos ducharnos (como comprenderéis, apurábamos el tiempo de sueño por la mañana!) hasta que a las 12.30, se servia la comida. 

Hasta las 13.30 los niños no vuelven al colegio del que salen a las 16. Estas dos horas si que son de tiempo libre para los voluntarios, salvo algún día en el que íbamos con ellos al colegio y les ayudábamos en alguna clase. 

De 16-19, son las horas de máxima actividad para los voluntarios, ya que de lunes a jueves es el único momento del día en el que puedes estar 100% volcados en los niños. Para aquellas horas solíamos preparar juegos, bailes, actividades lúdicas, deporte, e incluso les ayudábamos con los deberes. Sin duda es el momento más gratificante del día, ya que te diviertes muchísimo con ellos. 

Los atardecer en Bacólod son de otro planeta 
A partir de las 19h, se duchan y se sirve la cena, y posteriormente se van a sus cuartos a rezar y a dormir. A las 20.30 se apagan las luces y todos los niños se ponen a dormir. 

Los viernes, sábados y domingos, son días diferentes, y la jornada se alarga de 8 de la mañana a 20 de la noche. El viernes es el día especial “Kalipay Day” en el que no van al colegio y los trabajadores del centro y los voluntarios tenemos preparadas para ellos muchas actividades lúdicas (zumba, baile, fútbol, música…).  Los sábados y domingos, en un ambiente más relajado y sin actividades organizadas, puedes estar con ellos durante todo el día.

¿Había más gente haciendo el voluntariado?

Los voluntarios y los niños durante el Kalipay day 
Kalipay Foundation tiene diversas oficinas por todo el mundo (incluido en España) y cuenta con una amplia red de voluntarios que se trasladan a Filipinas durante todo el año. En mi caso, las semanas que yo fui éramos 4 voluntarios: dos españoles, una chica filipina y un chico francés. 

Si tu también quieres ser voluntario, puedo proporcionarte todos los datos necesarios. Tenéis toda la información necesaria en http://www.kalipaynegrensefoundation.org

¿Por donde lo buscaste (páginas de internet)? / ¿Cómo conseguiste hacer este voluntariado?

Esta pregunta me gustaría responderla junto con la siguiente (¿Qué tienes que pagar? / ¿Cuál es su costo?). Yo llevaba muchísimo tiempo buscando voluntariados internacionales, ya que si bien es cierto que desde hace mucho tiempo soy voluntaria en diversas fundaciones de Barcelona, siempre he querido vivir también una experiencia de voluntariado internacional. Pero tengo que deciros, que tristemente, los voluntariados en su mayoría se han convertido en un negocio. Todas las páginas que visitaba, o todas las fundaciones con las que intentaba contactar me pedían unos precios desorbitados que rondaban los 500 euros semanales. 

Kalipay Foundation 
Dado que por esa vía me resultaba imposible y me negaba a contribuir en este tipo de negocio, contacté con una amiga, que había hecho un voluntariado para ver si tenía más suerte. Y así fue como conocí a la fundación KALIPAY. 

En Kalipay, gracias a dios, el voluntariado no es un negocio, y los precios se ajustan a lo que debe ser una estancia en la que tu prestas una ayuda desinteresada. Obviamente, tienes que pagar el coste del hospedaje (cama, desayuno, comida y cena) ya que también es una forma de ayudar económicamente a la fundación, en este caso, el precio era de 10.-€ /al día. (tened en cuenta que el vuelo también te lo tienes que pagar tú).  

Si te encaja por precio, como fue mi caso, el primer paso fue contactar con ellos vía mail. Neil, el encargado de gestionar a los voluntarios te contacta y te comenta los pasos a seguir. El primero de ellos es rellenar unos formularios contando tus experiencias previas, explicando los motivos por los cuales quieres hacer este voluntariado, y de qué manera o que es lo que puedes aportar a lo largo de tu estancia. Examinada esa documentación, es preciso realizar una entrevista vía Skype, en la que se te realizan las mismas preguntas, se entra en detalle y se comenta de forma más distendida las cuestiones que giran en torno al voluntariado. 

Si a la fundación le encajas como voluntario, tienes que enviar una serie de documentación (pasaportes, informes médicos conforme estás sano, y antecedentes penales debido al hecho de trabajar con niños).

Cumplimentados estos pasos solamente te queda comprar los vuelos y hacerle saber a Neil a la hora a la que tienes previsto llegar para que puedan recogerte en el aeropuerto de Bacólod (después de llegar a Manila hay que coger un vuelo domestico, ya que la fundación no está en la capital). 

¿Hay alguien que está contigo durante todo el viaje? 

  Tatai i Nanai recogen a los voluntarios del aeropuerto 
Desde el momento en que llegas, te recogen del aeropuerto y te llevan a la fundación. Durante la estancia en el voluntariado, no hay una persona propiamente que esté durante todo el día con los voluntarios, si bien es cierto que el hogar de los niños se compone de varias personas que están al mando y se encargan de organizar las actividades con ellos y las tareas que los voluntarios pueden realizar para ayudar en el día a día de la fundación. No obstante, estas actividades se realizan sin la presencia constante de una persona.  

¿Te tienes que vacunar?

No, no es obligatorio vacunarte, si bien es recomendable igual que cuando viajas a cualquier país con riesgo de fiebre amarilla, fiebre tifoidea… 

yo, personalmente, llevaba puestas as vacunas para Filipinas más recomendadas son las siguientes: Fiebre amarilla, tétanos, Triple Vírica (Sarampión, rubeola, parotiditis, Hepatitis A y B y meningitis.

Pensad que muchas de estas (fiebre tifoidea y fiebre amarilla NO) ya las lleváis desde pequeños, de modo que a lo sumo en algún caso conviene poner un recordatorio. De todos modos, siempre es recomendable visitar al centro de atención al viajero, para que te informen de los riesgos que hay, pues más allá de las vacunas os darán pautas para casos de diarreas, deshidrataciones, picaduras de mosquito… 

¿Qué es lo que más y lo que menos te ha gustado de una experiencia así? 

Empezaré por lo negativo: lo que menos me ha gustado ha sido el poco tiempo que he tenido para estar con los niños de lunes a jueves, hecho que se atribuye y que es comprensible, ya que éstos tienen que estar en el colegio. No obstante, al ayudar en las tareas del hogar siempre encuentras algo que poder hacer para ayudar a la fundación, y la verdad es que un poco de tiempo libre nunca viene mal. 

Lorenzo, 19 de enero de 2019. 
Lo que más me ha gustado, ha sido, es sin duda alguna, haber aprendido más yo de los niños que lo que ellos han aprendido de mi. Un voluntariado así te hace darte cuenta de que hay cosas de nuestro día a día a las que damos una importancia inmerecida. En una realidad como la que se vive día a día, en la fundación Kalipay, descubres problemas reales, situaciones injustas, e historias que, sin duda te cambian la vida. 

No quiero entrar ni hacer públicas historias de muchos de los niños que viven en la fundación, pues creo que es algo que hay que respetar, y que, en todo caso deben conocer las personas que están ahí, pero os aseguro, que ver la fortaleza con la que los niños afrontan cualquier situación después de lo que han vivido, te hace ver la vida con otros ojos. 

Solamente puedo recomendaros que probéis esta experiencia y veáis sus sonrisas con vuestro propios ojos. Nunca he visto a nadie sonreír así. 

Un abrazo, 

Ale.  

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